Mi historia
Nací lejos de Costa Rica, pero mi vida me fue trayendo una y otra vez a este pequeño país de playas salvajes, montañas cubiertas de neblina y mesas siempre llenas de comida sencilla y deliciosa. Primero llegué como viajera curiosa, con la mirada típica de quien quiere “conocer lo imprescindible”. Pero muy pronto dejé de mirar a Costa Rica como un destino y empecé a vivirla como se vive un hogar: compartiendo sobremesas eternas, entrando en cocinas, subiendo a fincas en la montaña, acompañando a familias en sus celebraciones y dejando que el ritmo tranquilo del día a día me contagiara.
Mi formación profesional me enseñó a organizar, anticipar y cuidar los detalles. Mi vida aquí me enseñó algo distinto: que el verdadero lujo no siempre está en el mármol de un hotel, sino en ver el atardecer desde una playa casi vacía con una copa en la mano, en un desayuno casero después de una noche de lluvia en la montaña, o en aprender a preparar un gallo pinto mientras alguien te cuenta la historia de su pueblo. Con el tiempo empecé a ayudar a amigos y conocidos a descubrir “mi” Costa Rica, esa que no se encuentra fácilmente en los catálogos. Diseñaba para ellos itinerarios que mezclaban un poco de todo: costa Pacífica y Caribe, volcanes y cafetales, cenas íntimas frente al mar y visitas a comunidades donde el turismo todavía significa encuentro, no espectáculo.
De esa mezcla entre mi manera de trabajar —metódica, organizada, atenta— y mi manera de vivir este país —cercana, curiosa, simple— nació Costa Rica Lifestyle Fill-in. No soy una agencia tradicional: soy una curadora de experiencias que escucha tu historia, tus gustos y tus tiempos, y a partir de ahí arma un viaje que te parezca hecho a mano. Me apoyo en una red de personas y lugares que conozco de primera mano: anfitriones de casas y Airbnbs con carácter, cocineras y chefs que cocinan con alma, proveedores locales que cuidan cada detalle y guías que prefieren conversar contigo a recitar datos de memoria.
Quiero que quienes viajan conmigo vivan una Costa Rica lujosa y simple a la vez: lujosa en la calma, en el espacio, en la calidad de lo que se come y se siente; simple en la forma, sin excesos innecesarios, con los pies descalzos en la arena o una manta sobre el césped mirando las estrellas. Que desayunes frente al mar y cenes junto a una fogata en la montaña; que participes en una clase de cocina criolla o en una actividad con la comunidad; que converses con quienes viven aquí y no solo pases de largo.
Esta página es, en el fondo, una invitación personal. Si resuena contigo la idea de viajar sin prisa, con intención, con ganas de participar y no solo de mirar, me encantará escuchar tu historia y, desde mi experiencia, ayudarte a llenar los espacios en blanco de tu propio viaje a Costa Rica.


Mi forma de viajar contigo
Nací explorando caminos alternativos y así descubrí Costa Rica: desde playas escondidas hasta pueblos de montaña donde el tiempo parece detenerse. Hoy traduzco esa mirada curiosa en experiencias lujosas, simples y profundamente auténticas, diseñadas solo para ti.


















